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Para emprender un proyecto: ¿Hay que asociarse?

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Escrito por Carlos M. Maisterrena Jueves, 10 de Septiembre de 2009 00:00


Cuando tenemos una idea y/o percibimos la oportunidad  de emprender un negocio, nos enfrenamos a cuantiosos obstáculos, entre los cuales podemos mencionar los siguientes puntos:

•    Temor al Fracaso: El principal y menos manejable de todos los obstáculos es el “miedo a fracasar”. Este temor atormenta a todos los emprendedores, sin excepción, en distintas magnitudes.

•    Necesidad de Capital: Llevar una idea a convertirse en negocio implica realizar una inversión pecuniaria, no se puede comenzar una empresa sin un aporte, aunque sea mínimo, de capital.

•    Habilidades Técnicas (el Saber Hacer): El “saber hacer” se puede aprender con capacitación, con estudio, con imitar otros que ya lo hicieron; pero otras veces no es “aprendible” o imitable; todo depende del grado de especialización necesario.

¿Por qué buscar Socio /s?

Luego de haber definido los principales obstáculos que posee un emprendedor a la hora de encarar su proyecto, podemos decir que la búsqueda de un socio, generalmente, viene de la mano de la necesidad de enfrentar estos escollos.

Contra el temor al fracaso: Entre los socios se brindan el apoyo necesario y se generan la sinergia y el embale apropiado para enfrentar y resolver los problemas. Se sirven de sostén unos a otros. Diversifican y comparten los riesgos. Se reparten las tareas especializándose de esta manera cada uno en lo que mejor se desempeñe. Se distribuyen los roles frente a empleados, cliente y proveedores. Se entusiasman. Se escuchan. Se descargan. Aprenden.

Contra la Necesidad de Capital: Hacerse del dinero necesario para emprender un proyecto es un tanto complejo. El financiamiento a las pymes por nacer, en Argentina,  es prácticamente inexistente e inviable. Por eso los emprendedores que no cuentan con el capital necesario, buscan, casi obligatoriamente, en un socio el apoyo financiero suplementario o complementario.

Por las Habilidades Técnicas: Emprender un proyecto requiere de poseer conocimiento acerca del producto o servicio a ofrecer, del mercado a atacar, de la competencia a enfrentar, de los proveedores con los que tenemos que relacionarnos, de cómo se debe organizar una empresa, de cómo seleccionar y conducir empleados, de las obligaciones legales e impositivas, etc. El tiempo que nos insumiría aprender todas estas habilidades se podría acotar con la incorporación de socios que ya posean el conocimiento necesario. Esto disminuiría  los plazos de la puesta en marcha del negocio, y mejoraría los procesos de aprendizaje.

Tareas previas a asociarse:

Así como para construir una casa, donde los cimientos deben estar firmes, prolijos y bien consolidados; en la construcción de una sociedad lo más importante es la creación de una base firme, donde se pulan las divergencias y se salven todas las dudas. Hay que tener en cuenta que generalmente se terminan armando sociedades con amigos, familiares, allegados; por eso es importante salvaguardar la relación previa a la creación de la sociedad. Algunos ítems a tener en cuenta:

•    Dejar todo plasmado por escrito: Siempre debemos asentar todas las conclusiones y medidas que se tomen en un papel, en lo posible un “libro de actas” para darle formalidad.
•    Unificar objetivos y criterios: Los objetivos individuales deben relegarse a los objetivos sociales o empresariales. Se debe mostrar una imagen social sólida y unificada.
•    Determinar los roles y actividades que deben cumplir cada socio dentro de la empresa: Cada socio debe tener bien claro cual será su función dentro de la empresa y que rol deberá cumplir ante los distintos agentes.
•    Claridad en el manejo de dinero: Se debe organizar un sistema de generación de informes y control constante del manejo de caja. Cada socio debe tener acceso y entendimiento claro del manejo del dinero.
•    Democracia en la toma de decisiones: Establecer un sistema para tomar decisiones dentro de la empresa.
•    Diferenciar los roles entre el socio que trabaja y el que no: En las pymes muchas veces los socios también trabajan operativamente, por eso se torna complejo delimitar el rol de empleado con el rol de dueño. El socio que trabaja debe percibir una remuneración normal y habitual por la tarea que realiza; esto independientemente de lo que el socio perciba como “retiros de ganancias”.

Como conclusión decimos:

La creación de sociedades representa un mecanismo de desarrollo económico importante para las regiones, sobre todo en aquellas donde el acceso a créditos y mercados se torna más complejo.

La posibilidad de constituir una sociedad, ya sea en busca de capital, en busca de conocimiento, por obtener el impulso necesario, por la sinergia de equipo, o por alguna otra razón no enumerada; es una buena opción para emprender un negocio. Siempre y cuando se generen las bases claras para evitar o aminorar futuros problemas societarios.


CPN Carlos M. Maisterrena
Area Comercial
Sosa&Asociados
Consultoría en Gestión de Pymes


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