¿Un efecto transformador?
…O mi entusiasta ingenuidad
Como se ha informado ampliamente en los distintos medios de nuestra ciudad, el viernes próximo pasado se realizó una reunión en el Circulo Médico de nuestra ciudad. ¿El motivo? Informar a los vecinos del Parque Bicentenario (Alem y 9 de Julio) sobre el traslado de un transformador de media tensión por parte de especialistas de la Empresa de Energía de Entre Ríos (E.D.E.E.R.S.A.), e incluso un especialista de la Universidad Nacional del Litoral.
Desde un principio se notó el ofuscamiento de algunos vecinos que, en el caso puntual de la vecina lindera a la flamante casilla, se transformó en una angustia que llegó casi al llanto debido a los trastornos constructivos que, según ella, la ha acarreado esta edificación. Si bien es entendible la preocupación legítima de los ciudadanos que viven en las inmediaciones, debo decir que no puede dejar de notar cierta animosidad de algunos pocos, tal vez azuzada por algún interés políticamente mezquino que intenta sacar algún rédito de esta situación.
Con un clima tenso comenzó la reunión y el primero en tomar la palabra, después del intendente Faustino Schiavoni que realizó las presentaciones de rigor, fue el ingeniero Pazo, representante local de la empresa, que fundamentó el traslado y los beneficios que esto ocasionaría ya que el transformador está puesto en el lugar pero en forma aérea. Le siguieron el ingeniero Carlos Rodríguez, Gerente de Distribución de la empresa, al cual no le haría nada mal un curso de relaciones públicas ya que, por momentos, rayó con la mala educación en su intercambio de opiniones con los vecinos.
También se dieron cita los concejales, tanto del oficialismo como la oposición, y funcionarios municipales que dieron cuenta ante los vecinos de lo dictaminado por unanimidad en la ordenanza que permitió este emplazamiento. Si bien es cierto que el pueblo gobierna a través de sus representantes, y que el tema en cuestión fue ampliamente difundido por los medios de comunicación, no habría estado de más que alguno de ellos se acercara “en un cruce” a la casa o comercio de algunos vecinos para pedir su opinión, de forma directa, sobre el tema.
Completando el cuadro estaba la prensa local que se hizo presente casi en su totalidad, y algunos medios provinciales. Llamó poderosamente mi atención un muchacho muy joven que dijo representar a uno de los diarios digitales de la ciudad y también, dijo ser vecino interesado. Se notó en sus preguntas, que fueron muchas, que si bien la objetividad absoluta no existe, no se debe asistir a una charla de este tipo como periodista y como parte interesada a la vez.
En definitiva, según este humilde servidor, las conclusiones de todo esto son:
1 - Los transformadores de nuestra provincia ya no cuentan al PCV como refrigerante. Por lo menos no mas allá de lo permitido (La palabra “Libre” de PCV me suena un poco exagerada) Esto dicho por distintas ONG entendidas en el tema. En su lugar se utiliza un aceite YPF 64 que, si bien puede tener algún grado de contaminación, es de venta libre para ser usado en automotores, por dar un ejemplo.
2 - Los campos magnéticos de estos transformadores pueden contaminar pero no más que un microondas o un televisor. Algo importante a tener en cuenta en este caso no es la cantidad de energía eléctrica (Voltios), sino la intensidad de esta (Amperes).
3 - Queda pendiente darle solución a la vecina lindera que acusó trastornos constructivos en su casa, a lo que Federico Gentile, responsable de Comunicación y Prensa de la empresa, se puso a total disposición para darle una pronta y feliz conclusión al tema. Esperemos que así sea.
Casi finalizada la reunón, me retiraba del lugar prácticamente primero, por cuestiones de tiempo, y me di vuelta para ver la escena casi en forma panorámica. Llámenme ingenuo crónico u optimista incurable pero, por un momento, mirando todo el salón desde la salida, sentí algo muy parecido al orgullo de ser parte de una localidad donde los ciudadanos se movilizan por una legítima preocupación, pidiéndole, cara a cara, explicaciones a los representantes de una empresa que monopoliza el servicio eléctrico en nuestra provincia. Funcionarios y legisladores municipales dando la cara y poniéndole el cuerpo a las decisiones que toman, equivocados o no. Una ciudad que puede debatir con argumentos en la mano; aquí se nombró a Greenpeace, se nombró al Foro Ecologista de Paraná. También me dirán que sólo se moviliza cuando nos toca de cerca y puede ser cierto. Pero tal vez, sólo tal vez, esto es el comienzo para ir por más; para pedir explicaciones por el glifosato que hace estragos en los campos que nos rodean, para oponernos a la tala indiscriminada del monte nativo, para sumarnos al NO a las papeleras, etc. Tengo la tendencia a creer en la gente común; a creer que está en la naturaleza humana la lucha del bien común… Tengo la tendencia a una entusiasta ingenuidad…
por Felipe Diaz
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