Son muchas y muy variadas las causas o circunstancia que pueden llevar a un joven a delinquir; entre ellas– por ser las principales y las que generalmente son aceptadas por todos los estudiosos de la materia – podemos señalas las siguientes
- La pertenencia a una familia desestructurada, e incluso con dificultades para conciliar la vida familiar y laboral, situaciones que derivan generalmente en desatención y falta de límites y de control respecto de los hijos. En varios casos , algunos jóvenes traten de compensar esas carencias mediante el ingreso en bandas o pandillas juveniles, caracterizadas por actitudes transgresoras;
- La marginación socioeconómica o pobreza, ya que dificulta el adecuado proceso de socialización del menor;
- El absentismo y el fracaso escolar: en general, es en el ámbito mismo de las escuelas donde comienza a producirse una suerte de “etiquetamiento” social, lo que facilita el camino hacia comportamientos anticívicos o delictivos por parte de los jóvenes;
- El desempleo juvenil – los adolescentes presentan las mayores tasas de desempleo –, siendo éste, en muchos casos, el origen de situaciones de frustración y desesperanza, lo que igualmente “cultiva” conductas anticívicas o delictivas;
- La transmisión de imágenes y actitudes violentas por parte de diferentes medios de comunicación o videojuegos destinados al público de los menores y adolescentes. Esto contribuye a inculcar en los menores determinados valores, en los cuales la violencia es un recurso aceptable.
- El consumo de drogas y sustancias tóxicas. En muchos casos, el joven vuelto adicto a dichas sustancias, se ve tentado e impulsado a cometer actos de delincuencia para obtener los medios económicos para comprar aquello que satisfaga su adicción. Además, bajo los efectos de su consumo – o de la carencia del consumo – bien es sabidos que se reducen o eliminan los frenos inhibitorios habituales;
- El consumo sin moderación de alcohol, lo que tiene gran incidencia en la comisión de actos de vandalismo e infracciones contra la seguridad vial;
- Insuficiente enseñanza y transmisión de valores pro-sociales o cívicos (como, por ejemplo, el respeto a las normas, la solidaridad, la tolerancia, el respeto a los otros, el sentido de la autocrítica). En las sociedades de hoy en día imperan valores más utilitarias – como el individualismo, la competitividad, le consumo desmedido de bienes – que provocan determinadas circunstancias propicias a comportamientos anti – sociales.
por Diana Rupani
Directora Escuela Nº5 Roberto J.Payró Unidad Penal Nº 5 Victoria
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