Mi pequeño Maradona
Desde que se sabe que el nuevo integrante de una familia será varón, alguien le regalara una pelota. A los 5 o 6 años se lo anotará en algún club de fútbol, donde su mama lo llevará sin falta a todos los entrenamientos, el niño será feliz porque seguro le encanta el futbol.
Llega el sábado, el primer partido, tarde, sol, gente, alegrÃa. Comienza el partido y el pequeño Maradona esta feliz, cuando escucha una conocida pero lo que dice no puede ser, mira hacia el alambrado, descubre que quien dice todo aquello es en efecto su madre o su padre.
Pero no son los únicos que han sido invadidos por algún alienÃgena, transformándolos en seres irracionales, porque el director técnico que hasta hace poco les decÃa" estamos para divertirnos, pesarla bien y hacer nuevos amigos" también grita como loco.
El pobre chico no entiende nada, el técnico que le dice "pásala, pásala no vez que mengano esta solo, presta atención al juego padre dice seguÃ, seguà es tuya hace un gol" el pequeño Maradona, no entiende nada no sabe a quien le tiene que hacer caso.
Si por esas cosas del destino y del juego se cae o es golpeado, provocándose algún golpe, que por supuesto le provoca algún dolor, mirará a los seres que le dieron la vida, que por todo consuelo le dirán" levántate maricón que no es para tanto!!!!!".
Otra de las cosas que tiene que soportar el pequeño es escuchar a mama decir atrocidades que no escucho nunca. La flotillita del postre obviamente ocurre no dentro del campo de juego, sino fuera donde los padres de los dos equipos después de gritar e insultar a sus propios hijos, sino a los ajenos, comienzan a insultarse entre ellos no escatiman palabrotas pero como no son suficientes comienzan los golpes.
Realmente maravillosos los ejemplos de deportes, amistad, compañerismo que damos los adultos.
Si nuestro pequeño Maradona sobrevive a esto primeros pasos del deporte continuará su marcha para ser el ejemplo viviente del deporte limpio
por suerte el tiempo pasa y al pequeño sus amorosos padres le sueltan la mano y lo dejan ser.
Debo aclarar que estos no son todos los padres, ni todos los entrenadores pero que los hay los hay ¿o me va a decir que nunca los vio? no los escucho en ninguna cancha?
Mis queridos amigos los pequeños Maradonas, manus, leonas,y todos los pequeños grandes deportistas solo ansÃan una sola cosa ser los mejores para sus padres los numero uno solo para ellos, han visto como miran una y otra vez buscando esa sonrisa que lo hará por un ratito el Ãdolo máximo del lugar no los torturemos con nuestras frustraciones, no les demos esos ejemplos lamentables.
Que el sábado sea el mejor dÃa de la semana, ya va a ver tiempo de demostrar lo malo del deporte por ahora pasémosla bien con nuestros pequeños maradonas.
por Marita DÃaz
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