Lugo se disculpa y dice que no dimitirá
Tras varios dÃas de silencio y en un intento de alejar los fantasmas de ruptura que amenazan su coalición de gobierno, el presidente paraguayo y ex obispo, Fernando Lugo, pidió ayer perdón por sus actos y, al advertir sobre "conspiraciones" en su contra, aseguró que no renunciará.
"Yo, persona humana imperfecta, fruto de procesos históricos, perfil de mi cultura, asumiré con todas responsabilidades presentes y futuras aquellas situaciones que me conciernen no sólo con actitud de respeto a la justicia y la verdad, sino con la multiplicación de afecto y atención", dijo Lugo en una conferencia de prensa en el Palacio Casa de López, sede del gobierno paraguayo.
De este modo intentó acotar el escándalo causado por una serie de denuncias en su contra (tres hasta ahora pero se habla de una cuarta) sobre hijos no reconocidos que habrÃa tenido mientras era obispo de San Pedro, la más región pobre del paÃs.
El propio Lugo admitió la paternidad del hijo de la primera denunciante, Viviana Carrillo, pero dejó a los otros dos a consideración de la justicia.
Con su triunfo electoral, el actual presidente paraguayo rompió el año pasado con 60 años de hegemonÃa del Partido Colorado apoyado por un fuerte mensaje de cambio.
Pero su credibilidad está en crisis desde hace un par de semanas (su popularidad bajó desde el 64% al 48%), cuando empezaron a llover denuncias de mujeres que dicen haber quedado embarazadas cuando él aún era obispo.
Lugo volvió a hablar sobre el asunto ayer luego de haber suspendido el martes pasado su habitual encuentro con los medios. Acompañado de algunos de sus ministros, resaltó los avances en materia de seguridad, salud y acción social, antes de sumergirse en el tema que todo el paÃs querÃa escuchar.
"Soy un ser humano y por tanto nada humano me es ajeno -dijo-. Al tiempo de pedir perdón por estas circunstancias quiero ratificar que mi versión será siempre la verdad, llegue ella por la vÃa de la confirmación o desmentido directo, llegue ella por la vÃa de los trámites judiciales."
"Nunca estuvo en mi ánimo dañar a nadie, menos aún a un niño menor o mujer adulta", continuó.
Y en un intento por frenar la catarata de ironÃas, bromas y ridiculizaciones que se profieren sobre su persona, añadió: "Quiero dejar expresado que la caracterización que se realiza sobre mi persona no condice con mi actitud siempre dispuesta a servir y compartir".
Con semblante serio y voz firme, Lugo negó que vayan a producirse fracturas en su propia coalición, la Alianza Patriótica para el Cambio (APC). "Quiero dar la mayor tranquilidad posible al pueblo paraguayo ante los rumores de algún supuesto plan de inestabilidad o conspiración. El proceso que el pueblo eligió no sufrirá interrupción alguna hasta el 15 de agosto de 2013", señaló y afirmó que no volverá a referirse públicamente a las acusaciones de paternidad no reconocida.
Fisuras en el oficialismo
La conferencia de prensa de Lugo coincidió con un inesperado pedido de renuncia de un senador del principal partido de la APC, el Liberal Radical Auténtico (PLRA), muy dividido. "Usted fue elegido para impulsar reformas de fondo que significarán un cambio en situación económica del paÃs. Han pasado 8 meses de su gestión y nada se ha hecho. El paÃs no ha avanzado al contrario ha retrocedido", declaró el poderoso senador Luis Jaeggli. "Su situación personal de hoy ha hecho que usted pierda toda credibilidad", añadió.
El legislador pidió que el vicepresidente Federico Franco, que mantiene una relación tirante con Lugo, llame "a un pacto con la oposición para promover un proceso de transición y terminar con el plan de Lugo de llevar al paÃs hacia el socialismo del siglo XXI de [el presidente venezolano] Hugo Chávez".
Lugo, por su parte, intentó ayer calmar las aguas dentro del PLRA al expresar que se están dando los "pasos necesarios para que se puedan ir recomponiendo estos lazos". Al mismo tiempo, buscó alejar las crÃticas sobre su lentitud a la hora de tomar decisiones: "Se van dando pasos pequeños pero firmes", señaló.
En esta ciudad, algunos creen que detrás de la ola de denuncias que afectan al ex obispo podrÃan estar las filas leales al controvertido ex general Lino Oviedo.
"Los insomnes del poder que tejen sus telarañas de intrigas bajo la mesa, pueden esperar sentados", añadió el presidente, sin dar nombres, al ratificar que no renunciará.
Las denuncias contra Lugo también han instalado en el paÃs un debate sobre un eventual juicio polÃtico del mandatario.
Ese trámite serÃa viable si la oposición, que alega una parálisis del gobierno, recibe el apoyo del sector del PLRA enfrentado por el gobierno y liderado por Franco.
Aunque admitió las diferencias con el presidente, Franco dijo que su partido no acompañarÃa un juicio polÃtico porque "no hay causales".
Fuente: Diario La Nación
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