
Para un gran futbolista no puede haber mayor honor que dirigir como capitán a la selección de su país durante la Copa Mundial de la FIFA. Cuando en pocos días comience la fase final del campeonato en Sudáfrica, muchas de las miradas estarán centradas en las capitanías de los equipos, ya que en muchos de ellos el puesto lo ocupan jugadores que ostentan por primera vez el brazalete en un gran torneo internacional.
El francés Patrice Evra, el inglés Steven Gerrard, el argentino Javier Mascherano y el alemán Philipp Lahm son cuatro buenos ejemplos. Todos ellos se cuentan desde hace años entre lo más granado del fútbol mundial, y a todos les ha llegado ahora el momento de asumir el liderazgo de sus respectivas selecciones, bien porque los capitanes inicialmente previstos (caso de Michael Ballack y Rio Ferdinand) han debido retirarse lesionados o porque, como sucede con Thierry Henry, no se han asegurado todavía un puesto en el once inicial.
Experiencia en alzar trofeos
"Fritz Walter, Uwe Seeler, Franz Beckenbauer. Cuando uno lee estos nombres sabe lo que significa ser capitán de la selección alemana. Ponerse al frente de una gran potencia futbolística durante una Copa Mundial es un honor inimaginable. Y es también, por supuesto, un enorme desafío", maneifestaba Lahm, lateral del Bayern de Múnich, durante una entrevista concedida hace pocos días a la página web de la Asociación Alemana de Fútbol (DFB). Gerrard, por el contrario, tiene ya experiencia en alzar copas: en la temporada 2004/05, el director de juego del FC Liverpool fue el encargado de recibir la orejuda tras hacerse con la victoria en la final de la Liga de Campeones europea.
De este modo, el nuevo capitán de Inglaterra tendrá al menos un buen tema de conversación con Lucio si se topa con él durante la Copa Mundial en Sudáfrica. El jefe de la defensa brasileña acumula experiencia más que suficiente con el brazalete: al fin y al cabo, él fue quien, hace ahora un año en este mismo país, izó el trofeo de la Copa FIFA Confederaciones al cielo de Johannesburgo. Pero también Lucio, todo sea dicho, se estrena ahora como capitán en una Copa Mundial.
Brazaletes en la portería
El actual campeón de Europa es la prueba palpable de que también los porteros pueden ser la prolongación del entrenador sobre el terreno de juego. Iker Casillas se afianzó hace tiempo como jefe indiscutible del combinado español y, desde su victoria en la Eurocopa de la UEFA de Austria y Suiza de hace dos años, sabe lo que es ganar títulos importantes en nombre de su país. El paraguayo Justo Villar y el chileno Claudio Bravo son otros dos arqueros que ejercen su capitanía bajo los tres palos.
Si nada se tuerce, dos antiguos Jugadores Mundiales de la FIFA participarán como capitanes de sus selecciones en la fase final de la Copa Mundial que comienza el 11 de junio. Fabio Cannavaro será quien dirija a Italia, la actual campeona, mientras que Cristiano Ronaldo lucirá el brazalete por Portugal. La estrella del Real Madrid asume esa responsabilidad, pero intenta no ser el único foco de atención: "Creo que muchas miradas se van a centrar no sólo en mí sino en toda la selección portuguesa, debido al gran número de inmigrantes portugueses en Sudáfrica. Para nosotros será algo muy bonito: después de todo, una Copa Mundial es siempre un torneo muy especial", declaró en exclusiva el jugador de 25 años a FIFA.com.
Orgullo, fama y honor
Otros países han preferido confiar en veteranos con largos años de servicio para asumir esa responsabilidad. En Grecia, la dirección sobre el terreno de juego sigue correspondiendo a Georgios Karagounis, de 33 años, edad que comparte con Jon Dahl Tomasson, capitán de la selección danesa. El holandés Giovanni van Bronckhorst, suma incluso dos años más que ambos. Por contraste, el capitán de Sudáfrica, Aaron Mokoena, apenas tiene 29, pero sus casi 100 partidos con la selección nacional hacen que lidere la lista de entorchados con los Bafana Bafana.
"En realidad debería decir que no ha cambiado nada, pero ser capitán de la selección nacional le llena a uno de un orgullo especial", declaró Mascherano a FIFA.com, después de que nada menos que Diego Maradona le designase para el cargo poco después de asumir las riendas de la Albiceleste. Con todo, tanto Lahm como Mascherano y todos los demás deben tener muy claro que su trabajo se medirá por el número de trofeos alzados. Y por eso, en aproximadamente cinco semanas, sólo veremos con ojos risueños a uno de los 32 capitanes de la Copa Mundial de la FIFA.
Mirá el video del entrenamiento a puertas abiertas:





